DREAMER

martes, 2 de noviembre de 2010

EL ANILLO DE SAKÚNTALA




EL ANILLO DE SAKÚNTALA

Sobre un papel en blanco

Araño tu nombre con este anillo

Karmico ritual amoroso

Única danza posible

N
ada resulta suficiente

Tan solo escribirte, escribirte, escribirte

A la deriva del camino hasta ti,

Latiéndome irremediablemente

Al noveno día llegaré a tus brazos.



Teresa Delgado

                         Teresa Delgado Duque, el Martes, 02 de noviembre de 2010 a las 21:36



EL ANILLO DE SAKÚNTALA



Esta leyenda de origen oriental narra el amor entre una bella doncella, Sakúntala y un joven rey, Duchmanta. Éste, al adentrarse en el bosque donde ella reside, descubre su belleza y se enamora de ella. Al tener que partir de nuevo hacia su corte, el rey la promete en matrimonio y como prueba de ello, le regala un anillo con su nombre y su sello. Al contar las letras del anillo (una por día), Sakúntala debería ir al palacio del rey a celebrar la boda.



Sakúntala, como buena doncella y trabajadora, tenía la obligación de atender a los ermitaños o a los peregrinos que pasaran por el bosque. Un día, cegada por el pensamiento de su amado, olvidó cumplir sus obligaciones, y el ermitaño al cual no atendió la maldijo. Si perdía su anillo, el rey Duchmanta no se acordaría de ella. Y así fue. Sakúntala, bañándose en el río Ganges, extravió su anillo. El día en que se presentó en la corte del rey, éste no se acordaba de ella, y ya que ella no tenía el anillo, no tenía prueba de ello. Además, la doncella esperaba a un niño, que nacería con una marca en su piel. Sakúntala desapareció de la vida de Duchmanta.



Días después, los guardas del rey, trajeron ante su presencia a un pescador que había encontrado el anillo que Sakúntala perdió. Al ponérselo, el rey recobró la memoria. Años y años Duchmanta lloró de tristeza por su amada, hasta que el destino hizo que éste encontrara a su hijo, que efectivamente, llevaba una marca en su piel, junto a su madre, Sakúntala. El rey devolvió el anillo a la doncella y volvieron todos al reino de Duchmanta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo que escribo habrá valido la pena si llega a ese otro lado que eres tú.
Es entonces cuando firmo...
Cuéntame