DREAMER

viernes, 26 de noviembre de 2010

Habitando tras los párpados






      Cuando abrió sus ojos, todo había cambiado a su alrededor. Sintió un vuelco palpitante en su pecho y un hondo vacío en su estómago. ¿Donde estaban todos sus referentes? ¿Dónde estaba ella misma?
      La angustia comenzó a recorrer sus venas disfrazada de sangre, se apoderó de su cuerpo y tomó la forma fría del sudor en sus manos, y de hielo en su nuca. Se volvió temblor incontrolable que ataviado de pánico se agazapaba en sus dientes, inundando todo su universo en un ensordececedor grito completamente mudo. A punto de desintegrarse, cerró los ojos;  y allí, detrás de sus párpados lo encontró todo bien colocadito en su lugar, silencioso, sosegado. ¡Qué alivio!
      El calor volvió a su piel, el aire a sus pulmones, el latido a su corazón,la sangre a sus venas  y la vida a sus entrañas. De manera que en ese preciso instante decidió mantener los ojos cerrados, inicialmente hasta asegurarse de que aquella atenazante sensación que la había poseído, desapareciera por completo. Pasó la sensación y también pasaron las horas, los días, la vida…...
Aún hoy habita el mundo de los seres que viven tras sus párpados. Se le olvidó abrir sus ojos a la vida y la vida le pasó de largo.
A mí me contaron esta historia a tiempo, ¿y a ti?

Teresa Delgado


el jueves, 08 de julio de 2010 a las 21:16

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