DE ALMA A ALMA

martes, 16 de noviembre de 2010

JUGAMOS ( Libro solidario HAITÍ: Letras regaladas para los que quieren soñar)


¿Jugamos?
 Teresa Delgado Duque
-Quiero jugar contigo.- le dijo la hormiga al osito hormiguero.
_No puedo.- contestó el osito.
El búho, que lo observaba todo desde lo alto de su sabiduría, pensó ¡qué lastima, por un momento pensé que al ser tan chiquitos los dos jugarían!
_ ¿Por qué no puedes osito? ¿Acaso tus papás no te dejan?-insistió la hormiga.
_No, no es eso, es que...-fue interrumpido
_ ¿Te parece quizá que soy muy chiquita para ti?, ¡No deberías ser tan engreído! soy pequeña pero me sé muchos juegos divertidos
¡Debería decirle la verdad de una vez! se decía el búho cada vez más indignado.
_ ¡No, no es eso! dijo el osito; es que...............
Caramba-interrumpió la hormiga -¿Por qué no puedes jugar conmigo? Pobre ¡quizá no sabes jugar, yo te enseño!
_No, no es eso, yo si sé jugar, es solo que...
En ese momento, el impaciente y orgulloso búho, portador de la verdad más evidente y absoluta, bajó de su rama e indignado le dijo al oso:
_ ¡Debería darte vergüenza!, dile de una vez la verdad, dile de una vez que no quieres jugar con ella porque tu obligación es comértela, porque nadie de tu familia ha jugado jamás con una hormiga, simplemente se las comen, vamos díselo de una vez, no la hagas sufrir más.
_Pero... -  Acertó a decir el pequeño oso hormiguero absolutamente perplejo...... pero......
La hormiguita ya se había dado la vuelta para alejarse de allí. Sus lágrimas eran más grandes que ella misma y se volvía al hormiguero, triste  y asustada por lo que acababa de descubrir y culpándose por ser tan ilusa, tan estúpida, tan... tan hormiga... tan chiquita.
El búho, mirando al osito por encima de su emplumado hombro, se volvió a su rama, orgulloso de su sabiduría, de su claridad, de su elocuencia, de su buen corazón, de su decisión.
El osito hormiguero, se sintió confuso, no tuvo tiempo de explicarle a aquella dulce criaturita que no podía jugar con ella simplemente porque le dolía la pancita, pero sobretodo se quedó triste por haberse enterado de aquella manera, del triste destino de las hormigas y de los osos hormigueros.

Quizá, solo quizá, las cosas están cambiando. El mundo realmente es un mundo redondo y único, sin costuras. La humanidad es un solo SER que se está despertando de un sueño de separaciones. Lo que le ocurre al más diminuto ser de la creación, me está ocurriendo a mí y viceversa.
Quizá, solo quizá hacen falta bofetadas como esta terrible desgracia ocurrida en Haití para que nosotros, niños y niñas malcriados y malcriadas nos demos cuenta de que no podemos seguir mirando tan solo nuestros ombligos, sino que atreviéndonos a profundizar un poco, lleguemos al alma; esa alma que coincide en coordenadas con el alma del universo. Que vislumbremos que nuestro dolor es el dolor de todos y todas y nuestra alegría la alegría de todos y todas. Que nos demos cuenta de que el amor nos ha estado tocando siempre, por los siglos de los siglos, pero que hemos demasiado ocupados con mentiras heredadas y reforzadas por un sistema que inexorablemente está tocando fin porque hemos abierto los ojos a LA VERDAD.
Quizá solo quizá, ya los sueños sean más importantes que los proyectos, las casas se puedan comenzar a fabricar por los tejados, los búhos no lo sepan todo y decidan empezar a doblegar sus egos y las hormigas puedan jugar con los osos hormigueros.

Teresa Delgado



Microcuento "Jugamos" de Teresa Delgado en "La noche de las letras" (pag. 38-39)





Quizá solo quizá, ya los sueños sean más importantes que los proyectos, las casas se puedan comenzar a fabricar por los tejados, los búhos no lo sepan todo y decidan empezar a doblegar sus egos y las hormigas puedan jugar con los osos hormigueros.
Teresa Delgado


Microrelato incluido en el proyecto solidario en favor de las victimas del terremoto de Haiti " Letras regaladas a aquellos que quieren soñar"

(Pincha aqui)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo que escribo habrá valido la pena si llega a ese otro lado que eres tú.
Es entonces cuando firmo...
Cuéntame