DE ALMA A ALMA

jueves, 2 de septiembre de 2010

ONÍRICO

Eche al fuego todos mis fuegos,
todas mis iras,
todos mis desesperanzas,
toda mi amargura,
toda mi prisa,
toda mi nada
y se quemo todo.
Le di la espalda a mi hoguera pasado,
mi hoguera tiempo,
mi hoguera dolor
y camine unos pasos,
cansada,
herida,
desnuda,
muerta de hambre
y de frió, sola,
y camine unos pasos más
y se hizo de noche
y en medio de un bosque
de desconcierto,
de ruidos,
de peligroso acechos,
de confusiones,
encontré un refugio
y me lamí las heridas,
me lamí los restos de pasado,
me bebí mi propia sangre.
Y sangré y sangré y sangré.
Y se me agrietaron los labios de no besos
y se me rompió la piel de no abrazos
y se me murió el corazón de no consuelo
y me lamí las cicatrices,
me lamí los restos de pasado,
me bebí mi propio llanto.
Y lloré y lloré y lloré.
Hasta que el tiempo sopló a la noche
yo abrí los ojos,
y en un instante,
Amaneció.
Teresa Delgado

miércoles, 1 de septiembre de 2010

CUADERNOS



CUADERNOS

Si digo noche,
siento la noche en mi pecho,
si digo día,
se esconden las sombras
en los cajones.
Digo tu nombre
y estallan estrellas
y lunas,
y vida
Y suena música.
Las nubes corren a dibujarse,
Y de un cuento
se escapa una cometa.
Digo primavera,
y se aroma mi pluma
y mi tinta.
Digo palabras,
y se abren cuadernos
de notas del tiempo
que se escriben solitos
como si el mundo entero
no fuera
mas que un inmenso poema
que se reinventa a cada instante.

Teresa Delgado

Publicado en facebook 31 de agosto de 2010 a las 17:48



lunes, 30 de agosto de 2010

Y si..........


Y si ocurriera
que uno llegara a morirse
de frio o de noche.
morirse de soledad.
O de silencio….
¿Alguien tendría la bondad
de escribirle un epitafio que dijera:

"Aquí cabe todo el amor que no tuve"

Y si ocurriera que quien lo leyera,
entendiera,
amara y llorara,
y gotita a gotita de amor
          llenara aquella tumba,
          y por arte de amor
el corazón endurecido por la muerte
se ablandara y latiera
y el muerto de desamor
resucitara.

Y si abriera sus ojos y por fin
amaneciera,
y borrara su epitafio
y escribiera:

“Aquí cabe todo el vacío que lo llena todo de vida,
no estoy,
me he ido a vivir en su mirada,
disculpen las molestias"


Teresa Delgado