DE ALMA A ALMA

viernes, 24 de septiembre de 2010

Video El miedo según Galeano Canal Encuentro

Quien es tan ingenuo como para no saber a estas alturas que a quien hay que tenerle miedo......es al miedo?????


Lo de los fantasmas puede entretenernos toda una vida, que si los construimos, que si los olvidamos, que si trabajamos pa reconocerlos, que si trabajamos pa mantenerlos a raya..yo no lucho contra ellos porque gastaría mi preciada energía,mi formula es conocerlos, darles las gracias por los servicios prestados,e invitarlos amablente a que se vayan,si se van bien, si se quedan ponemos normas para una convivencia en armonía.



Mercedes Sosa - Todo cambia

Tengo la inmensa suerte de haber crecido escuchando canciones como esta cantadas por mujeres como esta.India, grande, MUJER.
Esta canción del escritor chileno Julio Numhauser es bellísima e intemporal.

Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar
Cambia todo en este mundo

...Cambia el clima con los años
Cambia el pastor su rebaño
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño

Cambia el mas fino brillante
De mano en mano su brillo
Cambia el nido el pajarillo
Cambia el sentir un amante

Cambia el rumbo el caminante
Aúnque esto le cause daño
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño

Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia

Cambia el sol en su carrera
Cuando la noche subsiste
Cambia la planta y se viste
De verde en la primavera

Cambia el pelaje la fiera
Cambia el cabello el anciano
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño

Pero no cambia mi amor
Por mas lejo que me encuentre
Ni el recuerdo ni el dolor
De mi pueblo y de mi gente

Lo que cambió ayer
Tendrá que cambiar mañana
Así como cambio yo
En esta tierra lejana

Cambia todo cambia
Cambia todo cambia









01 de septiembre de 2009 a las 18:14

¿PARADOJA?



A veces ocurre que de allá del principio
venimos aquí, al tiempo de ahora.
Venimos partidos por la mitad
de una parte que fue un único segundo
y somos en un latido,
pulsando en puntos diferentes de un mismo espacio
y sentimos que nos falta una fracción de nada
para ser todo,
y latimos, latimos, latimos
con heridas agujeros
del tamaño de universos
que estallan sangre,
hasta que, de repente
se detiene el pulso y el aliento
y nos damos cuenta de que nunca
hemos sido separados,
aunque a la piel le duele el espacio
y al alma cada gota de vacío
vertiéndose
en el mar de esta mentira  tiempo.
Teresa Delgado