DREAMER

sábado, 19 de febrero de 2011

A TROCHE Y MOCHE




Estás tan a contramano de mí,
tan a destiempo,
que bebo a granel
los besos que me debes,
los que me debo.

Bebo  mares,
bebo cielos,
bebo la lluvia,
bebo espuma
bebo silencio,
siembre bebo.

Y no se sacia mi sed
y sigo hambrienta de sueños.

A rajatabla cumplo las normas
a regañadientes no te quiero,
a ultranza del castigo divino
me entrego al hastío,
al sinsentido
en que no te encuentro,
en que no te toco
en que no te oigo,
en que no te muerdo.

Y aún sin beberte
te he tragado entero
palmo a palmo
verso a verso.

Eres
a posteriori y a priori
mi único cuaderno.
el papel donde quiero escribir
esl testarudo verso
que se me enreda en el alma
que se me brota en los dedos.

Te confieso que no sé
si defender a ultranza mi fortaleza
o disfrutar a troche y moche
todo tu tiempo.

Teresa Delgado © 2011

("Palabras Vivas")


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miércoles, 16 de febrero de 2011

Hay personas de Myriam Iturra Ampuero,

     
 
* Imagen: "Luna y Pléyades" Marek Nikodem




¿Te ha pasado que estando demasiado ocupado en vivir,  de pronto llega alguien y te hace doblar la esquina de tu vida y transitar por una calle que no habías descubierto?

No hablo de aquello que dicen que se siente al enamorarse,  eso es más simple,  hablo de alguien que trastoca todos tus argumentos,  o al menos les da otra perspectiva; y al mismo tiempo te enseña con la propiedad de un verdadero maestro,  a afinar los ojos y mirar para ver de un modo distinto cada cosa que te rodea.

Una persona así deja una huella tan profunda que ni el tiempo ni la distancia la logra borrar.  Y entonces comprendes que ambos conceptos:  tiempo y distancia son relativos,  más allá de lo que dice la física cuántica.

Esa persona,  así sencillamente entra en tu vida y se queda allí para siempre.  Abre tu ventana de par en par y como por arte de magia se devela el misterio de las cosas y las disfrutas como jamás lo experimentaste antes.  El cielo enrojecido del ocaso sobre el mar,  con un sol que se recoge humildemente dirigiéndose hacia el oeste,  dando paso a la luna que se levanta como un disco de plata y se apodera de la noche,  que es más noche por ella.

Esa persona que te ha enseñado el nombre de las estrellas y su significado en tu vida,  el mismo que apropiándose de ellas te las regala, enseñándote a escucharlas en medio del silencio de la noche.
Esa persona que se ha tomado la molestia de explicarte que el segundo no es sólo aquello de lo que está formado un minuto,  sino el pulso mismo de tu corazón y el suyo.  Desde entoces no necesitarás llevar reloj porque el tiempo estará acompasado con tu interior.

Esa persona que te ha enseñado tantas cosas inimaginables e inconmesurables,  que te vuelven adicto a la belleza.   Te lleva de la mano a descubrir la gama de colores que conforman la música.  Así también aprendes que el universo es una sinfonía inconclusa.  Y que todo en la vida es poesía,  música y silencio,  que todo responde a las matemáticas ocultas de la naturaleza.  Que cada cosa es parte de un todo universal,  que no es ya más universo sino multiverso.  Que no es necesario viajar años luz porque todo está al interior de ti mismo.

Esa persona que te ha guiado en tu viaje de aprendizaje y te ha ayudado a descubrir que la belleza no se crea sino se descubre,  que el pentagrama es sólo una forma de escritura,  pero que la música brota del entorno y del interno,  colándose por todos los sentidos.  Que la letra de una canción es una carta de amor que sobrevuela océanos en alas del viento y se posa suavemente en tus oídos para que escuches su mensaje.  Que los sentidos humanos son relativos,  que también se puede besar con la mirada y escribir en la piel para leer con las manos y los labios.

Esa persona que te ha enseñado a disfrutar el todo cambiante en una fotografía inmovil que capta la belleza de un segundo.  Que te ha enseñado a descubrir el mensaje casi imperceptible de una obra de arte,  con todo su bagaje de significado.
Te ha enseñado a escudriñar una buena película,  más allá de la intención del director,  aplicando tu propia mirada.

De seguro el aprendizaje ha sido mutuo junto con una sincronía total,  lo que sólo se da a plenitud entre las almas gemelas (Anam Cara gaélico).

Como muestra de lo que digo,  hoy por enésima vez estuve viendo la vieja película "Dirty Dancing",  y como en todas las películas viejas me impresionó el hecho de que sus actores aun muertos,  sean capaces de sobrecogernos con su talento. Y aunque pareciera una versión de la vida un poco pasada de moda,  algo dulzona y rosa,  uno no puede dejar de admirar algunas frases que han quedado grabadas a fuego y algunas escenas que han quedado en la retina.  Y qué decir del soundtrack,  canciones viejas con frases memorables que no pierden su eficacia,  como escuchar a Solomon Burke cantando "Cry to me", a Otis Redding en "These arms of mine", o a Patrick Swayze en "She's like the wind"

"Pues bien nada puede ser más triste
Que un vaso de vino, a solas.
La soledad, la soledad, es sólo una pérdida de tiempo"

"These arms of mine
They are lonely, lonely and feeling blue
These arms of mine
They are yearning, yearning from wanting you"

"She's like the wind through my tree
She rides the night next to me
She leads me through moonlight
Only to burn me with the sun
She's taken my heart
But she doesn't know what she's done"

Que te ha enseñado a que si tienes algo importante que decir,  suena mejor en un lenguaje poético y aprendes que todo lo que vale la pena es poesía.

Si has encontrado una persona así,  aunque la hayas perdido,  sólo debes dar gracias y saber que ella sigue siendo parte de tu vida "así pasen milenios".

 Myriam Iturra Ampuero

CANCIÓN PARA QUE UNA MUJER MADURE de LEOPOLDO MARECHAL



¡Fruto nuevo, amasijo de tierra y de agua!
Cristalizó en el gajo más curvado del mundo
la sal de tu ternura.

¡Afilando puñales de sed,
trenzando los cabellos de una esperanza niña,
desvaneciendo sombras he cuidado tu rama!

Pastor de grandes cosas que se mueven,
yo conduje el rebaño de los días piafantes;
he visto cien mañanas con los picos abiertos
devorar la migaja de la última estrella
y tembló entre mis manos toda noche
como una yegua renegrida y ágil...

Yo hilvané con mis ansias una canción de cuna
para que se durmieran los cachorros del viento;
y alcé un espantapájaros de odio
sobre el campo frutal de tu sueño sin lágrimas.
Con las hebras del sol
has torcido el cordaje de tu risa.

En las enredaderas de tus voces incuba
sus tres huevos azules un pájaro de gracia...
¡La vida en tus talones es un giro de baile!

Te aferras al abierto pavorreal de los días
y le robas la pluma;
sabes abrir tu noche como un libro de estampas.

Y no sé si deshojas
la flor menguante de las lunas;
y no sé si libertas los luceros cautivos;
¡o si el verano salta de tus ojos iguales
a una lluvia con sol!

Tengo los dientes rotos de morder imposibles:
para ti guardan lechos de martirio mis brazos.
En mis dedos retoñan zarzales de caricias,..

¡Todas las noches naufragaban
en esta costa de mi anhelo!

Grabé tu nombre en todas las arenas del aire:
tu nombre es el perfume que buscaban mis años.

Redoblan los tambores de mi fiebre
largos llamados al otoño.

Has de llorar tus frutas
redondas como lágrimas...

Ensartare en el hilo de mi plegaria sorda
las cuentas de cien días y de cien noches;
¡y haré un collar de tiempo que te ciña!

Conduciré el rebaño de mis voces
por caminos que duerman bajo el opio del alba.

He de atar mis dos ojos a carros de vigilia
¡y haré un collar de tiempo que te ciña!
para que sea manso tu caer en un día
con fragancias de alcoba;
y para que en la noche de tu llanto
las estrellas más altas fructifiquen
entre la mano de los niños.

De "Días como flechas" 1926


BIOGRAFÍA: LEOPOLDO MARECHAL: Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista argentino nacido en Buenos Aires en 1900.
Fue maestro y profesor de enseñanza secundaria y formó parte de la generación que se nucleó alrededor de la revista Martín Fierro.
Su poesía fue relegada al olvido durante dos décadas, debido a sus enfrentamientos con compañeros de su generación cuando ocupaba cargos oficiales.
En 1926 viajó por primera vez a Europa, donde trabó amistad con importantes intelectuales y pintores españoles y franceses. En 1930, nuevamente en París, escribió los capítulos iniciales de «Adán Buenosayres».
A su primer libro de poemas, «Los Aguiluchos» 1922 le siguieron: «Días como flechas» 1926, «Odas para el hombre y la mujer» 1929, «Laberinto de amor» 1936, «Cinco poemas australes» 1937, «El Centauro» 1940, «Cantos a Sophía» en 1940, «Canto de San Martín» 1950, «Heptamerón» 1966, «El poema de Robot» 1966 y el «Poema de la Física»
(recuperado póstumamente).
Al fallecer en 1970, estaba escribiendo la novela «El empresario del caos».

martes, 15 de febrero de 2011

Los Poetas y la Poesía de Yolanda Duque Vidal





El vulgo siempre piensa que los poetas son pobres, pero están muy equivocados. Los poetas poseen una riqueza propia e incomparable, su filosofía. En ella se regocijan y son felices, a su manera, en su mundo sin igual, son inmensamente dichosos.

La poesía es la más bella de las joyas, es tan hermosa, que no se debe mostrar a todo el mundo, a menos que haya una razón muy justificada y el mensaje deba ser transmitido. Es menester que permanezca intacto o guardado únicamente en un libro, de manera que permanezca en el tiempo y más allá de la vida de sus creadores.

Los poetas necesitan ser libres. Vagar por el mundo y penetrar en los infinitos secretos de la humanidad. El precio de su libertad es muy alto, pero de otra manera no podrían adentrarse en las entrañas del dolor y la alegría al mismo tiempo. Poder sentir intensamente tanto la dicha como la desdicha, medir claramente sus diferencias y aprender a ser felices con las cosas que a otros les parecen pequeñas, pero que son las únicas que llevan al camino de la más absoluta felicidad.

La poesía, amiga de la soledad, a la que los árboles deshojan, las flores reviven y la luna la conduce a su máxima plenitud, es también mi amiga.





Yolanda Duque Vidal ©Derechos Reservados

lunes, 14 de febrero de 2011

Ellos,los amigos




Ellos están lejos,

son lo que más amo de la lejanía.

Tienen ese rostro de niebla, en la ausencia

y nombres sonoros

como campanada en aldea dormida.

ELLOS, mis AMIGOS,

donde tañe y tañe

su grillo la vida.

ELLOS, los AMIGOS.

Esos que me esperan

mientras cruzo el mundo

y, por si llegara

han dejado abiertas

las puertas del día.

Armando Tejada Gómez (Argentina)

AMOR


Mujer crucificada de la exposición de los artistas romanos Winkler y Noah

Con mi mirada
A golpe de latidos
Te crucifico.

( te esperaré aquí en mi pecho)


 Teresa Delgado © 2011
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