DREAMER

jueves, 25 de agosto de 2011

Leyenda


Yanni - Prelude
 Te invito a cerrar los ojos CINCO MINUTOS, los que dura esta pieza musical interpretada por YANNI y los músicos magistrales que le acompañan. Ocurre que por momentos te parece posible que andes rozando, con las yemas del alma, el mismo cielo.
***

Cada día a la hora del día,
los rayos de sol se deshacen  de ganas
de ser  el primero en rozar
 tu piel de mármol.
Tu, alba perpetúa
 lanzas a su mirada la luz más pura.
Rayos de  amor o poesía.
Cada noche a la hora de la noche,
los rayos de  luna se deshacen de ganas
de ser el primero en rozar tu piel morena.
Tu, sombra perpetua,
desde  la profunda noche de tu mirada
le cuentas al cielo tu amor,
tu infinito amor imposible.
 Taj Mahal blanco
Taj Mahal negro
Sombras del Sol, rayos de luna,
Luz de la noche,
Oscuridad del día,
Tú, yo,
y un poema en blanco  sobre un cielo  
salpicado de versos,sueños,
deseo o estrellas.

 Teresa Delgado © 2010


 Taj Mahal
El emperador Sha Jahan fue un prolífico mecenas, con recursos prácticamente ilimitados.. Mumtaz Mahal dio a su esposo catorce hijos, pero falleció en el último parto y el emperador, desconsolado, inició casi enseguida la construcción del Taj como ofrenda póstuma. Todos los detalles del edificio muestran su naturaleza romántica, y el conjunto hace alarde de una estética espléndida.


La leyenda del  Taj Mahal Negro

 "Jardín de la luz de luna".

Una vieja tradición popular sostiene que se previó construir un mausoleo idéntico en la ribera opuesta del río Yamuna, reemplazando el mármol blanco por negro. La leyenda sugiere que Sha Jahan fue destronado por su hijo Aurangzeb antes de que la versión negra pudiera ser edificada, y que los restos de mármol negro que pueden hallarse cruzando el río son las bases inconclusas del segundo mausoleo. Estudios recientes desmienten parcialmente esta hipótesis y arrojan nueva luz sobre el diseño del Taj Mahal. Todas las demás grandes tumbas mogolas se situaban en jardines formando una cruz, con el mausoleo en el centro. El Taj Mahal, por el contrario, se ha dispuesto en forma de una gran "T" con el mausoleo en un extremo. El rastro de las ruinas en la ribera opuesta del río extiende sin embargo el diseño hasta formar un esquema de cruz, en el que el propio río se convertiría en canal central de un gran chahar bagh. El color negro, parece ser producto de la acción del tiempo sobre los mármoles blancos originalmente abandonados allí. Los arqueólogos han denominado a este segundo y nunca construido Taj, como el "Mahtab Bagh", o "Jardín de la luz de luna".
Recientemente se descubrió que en realidad lo que se construyó frente al Taj Mahal del otro lado del río, fue un jardín que mantenía la simetría tan apreciada por Sha Jahan, este complejo de jardines tenía una piscina octagonal, en la que se reflejaba la imagen del Taj Mahal, al verlo en el reflejo, se apreciaba un Taj Mahal de color negro. Nunca se han encontrado mármol negro en ninguna de las excavaciones realizadas por la asociación arqueológica de la india.



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Me escribo



Escribo la vida que me escribe a cada respiro 
de tiempo o verso. 
Lato el pulso de una realidad nueva 
que fluye en mis venas como tinta en papel. 
Cada gota de sangre reaviva el calor de la hoguera. 
Crepita la memoria. 
Me hundo en nuestras raíces y asciendo a las ramas o brazos 
que rozan tu cielo. 
Me lluevo en tu boca vacía de las palabras mías. 
Araño mi propia piel 
como este amor incinera el árbol en donde, 
mojados de savia, pasión 
saliva y vida
escribimos nuestro primer verso. 
Teresa Delgado © 2011 
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“La voz temprana y el silencio que viene” de Jose Ramon Almeida Afonso

http://www.waweros.com/2010/10/fotografia-panoramica-del-barranco-de.html



“...Será de amor una lluvia helada
que cae sin miedo, sin palabras,
el suspiro en tu boca amarga
que de azúcar y veneno mojarán mi alma.”

(Bartolos, 99)

I

Hace tanto tiempo que casi -y tal vez sin ´casi`- ya no tengo ni el agridulce recuerdo. Nada ahora: silencio sideral, sombrías visiones, vacío absoluto, infinito desasosiego, desesperante ahogo... Solo, solamente quizás la certera sensación de desconcierto cuando apenas supongo recordar ese olor tuyo tan especialmente amieligrado es la única prueba más evidente de que aquello que viví no fue un sueño fugaz, huidizo, tembloroso, como el tragicómico sentimiento que ahora me aborda cuando intento dibujarte en mi memoria, y sólo eso, tan sólo eso, una sombra temblorosa, huidiza, fugaz, es lo que por unos instantes se me muestra borrosa en mi oscura y anhelante querencia de dibujarte en mi mente, aún ansiosa, andrajosa, sudorosa...

II

Y vuelvo a tener el mismo miedo, idéntico temor, cuando parece que vuelvo a escuchar tu voz temprana porque ya tengo la auténtica certeza del silencio que vendrá, que ya está; sí, tu sonoro silencio, tus palabras agotadas al borde del abismo y saber que ya no podrá ser, ya no será, no valdrá ya el entregarte mi más grande ternura para colmar tu confianza agotada.

III

Porque para entonces ya no podré, no sabré llenarte de caricias-palabras, de besos-sueños, de soles-alba, de caricias-abrazos...y tampoco podré –lo sé, lo más jodido es que lo sé- beberme tus senos hasta no saciarme nunca -¿recuerdas?- en aquel cercano oasis de palomas y, entonces, como el poeta, ya abatido, derrotado, ultrajado, herido en la guerra del amor, me duela hasta el cajón...”...aunque nadie, que lo sepan muy seriamente, nadie sabrá de la herida que llevo porque a todos daré mi sonrisa más sana”.

IV

Hace tanto tiempo, tantísimo, que ya ni siquiera tengo el recuerdo, que quizá ya no tenga nada –acaso sólo, tan sólo crea imaginar, sospechar tan sólo tu olor a guayaba dulce, tu sabor a almendra amarga...- ni tan siquiera la memoria emocionada de los besos y los abrazos y las caricias con que –me parece- cubríamos nuestros cuerpos de cálida y luminosa piel de azucena, el agridulce escalofrío que nos recorría en las noches poderosamente estrelladas, en las auroras encendidas, o en las siempre soñadas albas que esperábamos como ausentes...

V

Y yo aquí, donde siempre, sólo, solamente, impasible, inconmovible, impávido, espero un milagro otoñal como aquel incendio inmediato, y vuelva a quemar las nubes de mi desolación, que convierta en cenizas los renacidos rastrojos de mi nueva locura.

Sí, sólo, solamente, ahora espero, te espero magnífica, distinta, impetuosa como una nueva ola alta de luz para que inunde pletórica de renovadas pasiones todos los rincones de mis más oscuros deseos, de mis más perversos y malditos anhelos.

VI

Sólo, solamente, tal vez entonces...pueda reconocerte entre esas hordas resignadas a lo que creen fatalidad del destino.

Tan sólo así quizás será posible revivir -y sentir- en mi mente el indescriptible recuerdo que debe ser volver a emocionarme locamente cuando me bebí tus senos hasta no saciarme nunca en aquel cercano oasis de palomas.

Sentir inefable cuando tu mar y mi cielo eran uno y se enredaban entre los tilos y los almendros de mi vida...

Solo entonces... el amor podrá ser algo más que un agradable recuerdo, lo que consiga darle sentido a mi existencia... ¿o no?

(Del poemario inédito “Discurso Iniciático a la Atrocidad ”. Jose Almeida Afonso,
POETA CANARIO).

miércoles, 24 de agosto de 2011

Despedida- Jorge Luis Borges




Despedida
Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.
No habrá sino recuerdos.
¡Oh tardes merecidas por la pena!
Noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo....
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

Jorge Luis Borges




Reseña biográfica
Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1899.  A los siete años escribió en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, «La víscera fatal», inspirado en un episodio del Quijote, y a los nueve tradujo del inglés «El príncipe feliz» de Oscar Wilde.
Es una de las grandes voces de la poesía contemporánea, autor de numerosos ensayos, cuentos y poemas, entre los que se destacan «Ficciones», «Historia universal de la infamia» y «Los conjurados», traducidas a más de veinticinco idiomas.
El Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores en 1961, compartido con Samuel Beckett, fue el punto de partida para lograr su reputación en todo el mundo occidental. Recibió luego el título de Commendatore
por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la insignia de
Caballero de la Orden del Imperio Británico, el Premio Cervantes, el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, y el Premio Nacional de Literatura en 1956.
Falleció en Ginebra, Suiza, en 1986.