DREAMER

jueves, 16 de agosto de 2012

DE AVIONES, ESPINAS Y ASTEROIDES



 
Amo a los niños y a las niñas, me atraen los aviones y aunque no me gusta especialmente la institución monárquica, existe un príncipe que habita desde hace mucho tiempo mi corazón.
En ocasiones aterrizo en un desierto y, de repente, el tiempo se vuelve arena y la noche más fría que noche. A veces , y sin esperar nada a cambio,me deshago en proezas, proyectos e ilusiones y muy a menudo me desvivo por rosas engreídas y altaneras pero, como a mi príncipe, a mi no me enseñaron a no amar, a no compartir, a no creer, a no soñar, no aprendí a ser a medias y  es por eso que,en determinados planetas, tropiezo con las espinas que más duelen del tallo de la vida. Una y otra vez, infinitas veces porque siempre olvido ese hondo dolor que estalla en la gota más roja de uno mismo  y tan solo recuerdo mi afán por volver a creer, a crear, a soñar, a compartir, a amar de manera absoluta y auténtica porque me fascina embriagarme de la belleza y aspirar a plenitud el aroma de la vida. Amo ondularme en la frecura de sus amaneceres, y sentir que me embaucan sus palabras nubes, sus susurros brisa...
Si,como suele ocurrir, me atravesara el alma algún desencanto, traición, espada o asteroide ya aprovecharé las lágrimas para regar la tierra que la nutre y  sostiene, y la sangre para pintar sus pétalos de poesía.
Pero, mientras lloro y sano mis heridas, tan solo necesito el silencio azul de cada latido del tiempo recordandome cuantos instantes o eones hace que estoy viva.

 Teresa Delgado © 2012
Safe Creative #0911260084719

(...)
Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar en los millones y millones de estrellas, eso basta para que se sienta feliz cuando las mira. Se dice: "Mi flor está allá en algún lado..." Pero si el cordero se come la flor, es para él como si, de golpe, todas las estrellas se apagaran ! Y eso no es importante !
No pudo decir nada más. Estalló bruscamente en sollozos. Había caído la noche. Yo había soltado mis herramientas. Bien me burlaba de mi martillo, de mi bulón, de la sed y de la muerte. Había en una estrella, un planeta, el mío, la Tierra, un principito para consolar ! Lo tomé entre mis brazos y lo mecí. Le decía: "La flor que amas no está en peligro... Dibujaré un bozal para tu cordero... Te dibujaré una coraza para tu flor... Te..." No sabía bien qué decir. Me sentía muy torpe. No sabía cómo alcanzarlo, dónde encontrarlo... Es tan misterioso el país de las lágrimas.

Párrafo tomado del Cap. 7 de "El Principito" Antoine Saint Exupery

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo que escribo habrá valido la pena si llega a ese otro lado que eres tú.
Es entonces cuando firmo...
Cuéntame