DE ALMA A ALMA

martes, 4 de febrero de 2014

GRAVEDAD







Levitaba,
luego era un sueño, seguro.
De repente todo estaba en el techo y el suelo era un cielo plagado de nubes.
Levitaba y podía moverme libremente por todo el paisaje.
Allí estabas tú,
más despierto que nunca,
sonriendo como lo hace un niño
cuando descubre el mecanismo secreto
de hacer realidad lo que uno imagina.
Levitaba,
y quise acercarme a tus labios,
al tambor de tu pecho.
Pero leí  de soslayo lo que escribías la última nube de tu poemario.
No era mi nombre.
Entonces,
con el peso aplastante del desencanto,
caí de bruces sobre mi propio cuaderno
y me rompí.
Me rompí en mil pedazos de latidos y sueños.
!Tardé muchas vidas en reconstruirme ¡
Pero ha valido la pena
porque hoy  puedo escribir el presente poema,
que dedico a Isaac Newton.




Teresa Delgado © 2014




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Lo que escribo habrá valido la pena si llega a ese otro lado que eres tú.
Es entonces cuando firmo...
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