DREAMER

viernes, 25 de abril de 2014

A la muerte del bebé






A la muerte del bebé
Una pequeña alma verdadera vuela desde la tierra
Toma alas con el cielo otra vez como objetivo
Incluso mientras siente com fresco desde el nacimiento
Una pequeña alma.
Nuestro anillo de pensamientos tristes como campanas que doblan,
No conocen más allá que el círculo de este mundo ciego
¿Qué cosas están escritas en el recorrido celestial completo?.

Nuestra fecundidad está ahí, pero esca,
Y todas las cosas, celebran el control del tiempo
Parecen allí, por ventura, los sueños, no vale la pena
Una pequeña alma.

Los piececillos que nunca pisaron
Tierra, nunca desviados en el campo o en la calle,
¿Qué mano se elevan hacia Dios?
Los piececillos?

Una rosa en el junio mas caluroso,
Cuando la vida hace que el césped crezca
No era tan suave y cálida y dulce.

Su período de peregrinación
Pocas lunas ha visto completas
Desde las manos entrelazadas de la madre primero y calzados
Los pies pequeños.

Las pequeñas manos que nunca buscaron
premios de la Tierra, caricias de todas las arenas,
¿Qué regalo tiene la muerte, siervo de Dios?
Las manitas?

Nos preguntamos: pero el amor de uno mismo está en silencio,
Amor, que da alas a los ojos y al pensamiento
Para buscar donde el cielo oscuro de la muerte se expande.

Antes que esto, por ventura, si el amor aun no conoce
tierras mas hermosas llenas de flores,
Cuando las manos de los ángeles rectores cogen
Las pequeñas manos.

Los pequeños ojos, que nunca conocieron
La luz de la aurora en los dibujados cielos,
¿Qué nueva vida ahora se enciende de nuevo
Los ojos pequeños?

Que sabemos pero en su suelo puede crecer
Tal como la luz que nunca alcanza al cielo
Para aligerar la tierra del paraíso?

Ninguna tormenta, lo sabemos, puede cambiar el azul
Suave cielo que describes acaso la muerte
Nada de lágrimas, como estas en nuestro rocio
Los pequeños ojos....


 SWINBURNE Algernon Charles (5 de abril de 183710 de abril de 1909)
(A SATYA)
21/03/2014


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