DREAMER

lunes, 4 de agosto de 2014

Se me borra el sonido de tu nombre





Se me borra el sonido de tu nombre
pero recuerdo el de tu risa como si fuera aire
y la respiro.
Olvidé por donde se llega a mi casa,
o a mis fogones
pero el sonido del agua en la acequia 
me tranquiliza.
Escucha... Ya sonaron tres,
¡hay que ir a misa!
Me viene de pronto un hambre de guerra, 
un frío de muerte, un miedo desolador ,
pero oigo el llanto de los niños
y tengo que amamantarlos
¡ no hay tiempo para monsergas!
No sé en qué caldero pongo al fuego mis sueños
eres como la alpispa. 
Escucha... Están repicando
¡Rezaré un rosario!
¡Hay mucho que hacer aquí!
¡Las cosas no se hacen solas!
¿Este niño tan lindo de quién es?
¿Quién es toda esta gente?
Escucha...
 Un solo toque bien largo y cambio lento
¡Tocan a difunto!
¿Quién se habrá muerto esta vez?
¡Qué Dios lo acoja en su santa gloria! 
¡No somos nadie!
¡Hace tanto silencio ahora!
No sé cómo llegué hasta aquí,
ni donde estoy.
Solo sé, mi viejo
que me duermo cada noche en tu mirada
que esa,
esa si que no se me olvida.

Dedicado a Doña Rosario


 Teresa Delgado © 2014

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