PÁJAROS- Gustavo Santaolalla

martes, 25 de enero de 2011

¡ Ay amor!



No te mueras de amor
amor mío,
no me mates.

Es la ausencia de amor
lo que mata la sangre
en las venas,
 y ahoga el latido.

¡Quién pudiera latirte
con las manos del tiempo,
¡Ay amor,
quien pudiera morirte de vida! 

Teresa Delgado © 2010