PÁJAROS- Gustavo Santaolalla

jueves, 6 de enero de 2011

PIGMALION



Este varón sapiente, cansado y horrorizado a la vez del descoco de las propéticas, tomó resolución de no contraer matrimonio. Pero habiendo esculpido una estatua de mujer hermosísima, se empezó a enamorar de ella. Pasábase largas horas contemplándola... ¡Aquel rostro dulce!... ¡Aquellas maneras delicadísimas!... ¡Aquel cuerpo casto y sugestivo al mismo tiempo!... Y es que no le faltaba sino el calor sutil de la vida....